jueves, 15 de noviembre de 2012

Ruta Doramas 2012

El pasado sábado (10/11/12) participé en la cuarta edición de la Ruta Doramas, organizada por el Club de Montaña de Firgas (Clumonfir).
Me apunté a esta prueba animado por el resultado de la anterior en la que participé, la UTGC de 28km (pendiente de narrar todavía), me dije a mi mismo que 3 kilómetros más no podían notarse demasiado, que mi cuerpo ya estaba preparado para esas distancias, que la persona que me había dicho que era una carrera "muy dura" seguro que exageraba... y pasó lo que tenía que pasar, que hay carreras que lo devuelven a uno a la cruda realidad, y la mía ha sido la Ruta Doramas!

Amanecí ese día con buenas sensaciones, aunque un poco cargado muscularmente, pensando que igual y tenía que haber aflojado un poco más el ritmo los días anteriores, pero eso ya no tenía remedio... desayuné y partí hacia Firgas, con un buen margen de tiempo, ya que al no haber participado en ninguno de los entrenamientos, no conocía la carretera y no estaba muy seguro de llegar sin perderme por el camino.



Ya en el pueblo, el día está fresquito, el suelo mojado indica que ha estado lloviendo durante la noche, no apetece salir del calorcito del coche. Esa temperatura me anima a ponerme los compresores de gemelos, no lo tenía claro todavía pero pensé que podrían servir de abrigo hasta que el cuerpo entrara en calor. Me acerco a la zona de salida de la carrera, un organizador nos explica algunos detalles de última hora, confirma que se mantiene el trazado, que ha sido verificado y que lo consideran apto para correr, que se han repuesto las marcas de ruta que se llevó el agua al correr por el barranco... que se han señalizado las zonas más peligrosas y que mucho cuidado en los tramos que hay que subir (o bajar) con cuerdas.

Ambientazo a punto de arrancar la carrera!

Me encuentro con compañeros de anteriores carreras, charlamos un poco y 5 minutos antes de darse la salida comienza a llover! el murmullo nervioso que nos rodea aumenta de intensidad, pero la lluvia se detiene justo antes de dar la salida.

Empezamos a correr y nos dirigimos a la bajada al Barranco de Azuaje. Nada más comenzar el descenso, a tope de barro, se forma un atasco impresionante, hemos salido muy atrás y nos quedamos totalmente parados unos dos minutos, luego comenzamos a avanzar lentamente, pero no hay manera de correr. Un poco más abajo vemos un muro que se ha desprendido sobre el camino, y luego un socavón en el suelo, el propio camino se ha desprendido! y hay que pasar con mucho cuidado. Superados estos primeros obstáculos empezamos a coger ritmo, en la primera o segunda curva que cojo ya con algo de velocidad, me tuerzo dolorosamente el tobillo izquierdo! el barro es por momentos una auténtica pista de patinaje y no puede uno confiarse ni un poquito.

En la distancia se aprecia el atasco.
Abajo del todo, el Barranco de Azuaje.

Terminada la bajada, aparecemos en el cauce del barranco justo a la altura del viejo balneario, empezamos a descender por el pedregoso cauce, saltando de un lado a otro para esquivar los grandes charcos que ha dejado la riada de los días anteriores, o pasando directamente por el agua en los casos en los que no hay posibilidad de vadearla. El barro y los charcos cubren por encima de los tobillos, las piedras resbalan, el agua está helada... y todavía estamos empezando...


Después de unos duros kilómetros abandonamos el cauce para comenzar una subida hacia el barrio de Casablanca y el primer avituallamiento, el trazado ofrece un pequeño respiro, pisamos asfalto y caminos menos embarrados, pero no durará mucho, estamos comenzando una subida casi contínua de unos 10 kilómetros, que se verá interrumpida únicamente por bajadas a barrancos que habrá que volver a remontar. Por momentos se asoma, en medio de las nubes, el punto más alto de la carrera, el mismo al que nos dirigimos, el famoso Pico el Rayo!

Un ratito de sol, el Pico el Rayo al fondo.

Antes de alcanzarlo pasaremos todavía por dos avituallamientos más, dará tiempo a que el cielo se abra y el sol nos caliente un ratito, para ya no volver en lo que quedaba de carrera, incluso nos cruzaremos, los del pelotón de cola, con muchos corredores que vienen ya de vuelta de haber coronado la montaña. El último tramo de subida, el más empinado de la ascensión, se vuelve todavía más duro, ya que la lluvia de días anteriores arrancó literalmente los troncos que se utilizaban para formar una escalera natural en la pendiente, perdiendo esa ayudita extra que se habría agradecido mucho. Finalmente alcanzo la cima y según trato de comenzar a correr en llano-bajada aparece uno de mis problemas habituales, los gemelos, saturados de tanta subida, comienzan a sufrir espasmos musculares, amenazando con pinzarse, un corredor me comenta que le ocurre lo mismo, y nos vamos deteniendo cada poco a intentar estirar los doloridos músculos.

Gran pendiente, al fondo se intuye La Isleta.

En ese tira y afloja con mis piernas cruzo la Acequia de Crespo, con sus espectaculares vistas, de las que  ya había disfrutado anteriormente, en el Trail de Teror y en la Media Trail del Norte, pero que hoy están más verdes que nunca, no me resisto a sacar la foto de rigor.



En el estudiado diseño del trazado de la carrera, volvemos a pasar por el 4º avituallamiento, para encaminarnos al Barranco de Las Madres, en estos momentos estoy calculando que llevo poco más de la mitad de la prueba, que las piernas no me van a durar para todo lo que queda, y la idea de la retirada comienza a resultarme atractiva... pero me animo pensando que ahora tocan bajadas, que podré correr, o intentarlo al menos, y que bueno, que lo pruebe un par de kilómetros más a ver que pasa...

Agüita!

Los siguientes kilómetros no han quedado registrados claramente en mi cabeza, una sucesión de bajadas suicidas, resbalones, torceduras, ratos en los que llueve, viento frío... para acabar llegando a la fábrica del agua de Firgas, la bordeamos y nos metemos en otro barranco, para luego comenzar la que resulta ser todavía penúltima larga subida, que tiene su punto más alto en el avituallamiento de Las Huertecillas, por el que ya había pasado hacía 9 kilómetros. Desde aquí me dirijo nuevamente al Barranco de Azuaje, otra bajada a tope de barro, cada vez más resbaladizo por la lluvia intermitente que acompaña hace rato a la prueba.


Cercano ya al cauce, un pequeño atasco denota un punto complicado, es la cuerda de bajada de la que ya estábamos avisados, cuando llega mi turno noto que los brazos también están afectados por el exceso de dureza de la prueba, pero resisten bien, aunque cuesta agarrar con fuerza la cuerda ya que está impregnada de una mezcla de agua y tierra. En el momento de un giro, ya cerca del suelo, me atasco al no encontrar un punto de agarre, y apoyado sobre el gemelo derecho, noto como el músculo comienza a latir y a contraerse, me veo a punto de resbalar y caerme pero encuentro apoyo para el otro pie y consigo salvar el obstáculo y llegar a tierra de una pieza!

Último tramo del Barranco de Azuaje.

No puedo ya conmigo mismo, pero soy consciente de que no puede quedar mucha carrera ya, un par de kilómetros más de cauce de barranco, en una zona con mucha mas agua que la del comienzo, y en la que no hay otra opción que hundirse hasta las rodillas en varias ocasiones, a pesar del frío parece que ayuda a recuperar un poquito las doloridas plantas de los pies... y la subida de nuevo a Firgas, algo más de un kilómetro muy empinado y que a pesar del agotamiento subo con una extraña alegría, consciente de que voy a conseguir llegar al final de la carrera!

El último esfuerzo!

Y por fin, llegar a meta, 5 horas y 36 minutos! puesto 238 de 286, no me lo podía creer, que  hubiera aguantado tanto tiempo de esfuerzo sin rendirme, que se pudiera tardar tanto! en completar 31 kilómetros. A pesar del tiempo y la posición me notaba exultante, feliz, realmente satisfecho de lo conseguido...

Y eso que la meta no era el final del día, todavía me esperaba el mítico potaje de berros del que había leído en otras ocasiones y del que estaba deseando poder opinar de primera mano. Espectacular! te dejaba sin palabras, además acompañado de su pella de gofio, tortilla de papas, croquetas, pata asada...

Y todos estos piropos gastronómicos son un reflejo de la carrera, de principio a fin, unos avituallamientos muy bien montados y equipados, un voluntariado espectacular, numeroso y super atento, que llegaban a personalizar los gritos, leyendo el nombre de los dorsales según te acercabas para poder animarte por tu nombre!

En conclusión, con diferencia la carrera más dura en la que he participado, pero también la que me  ha dejado mejores sensaciones, puede que además la más bonita, y en la que se notaba a cada paso el cariño que los organizadores han puesto en ella.

Recopilación de enlaces:
Web oficial del Club de Montaña de Firgas.
Facebook del Club.
Clasificaciones de la Ruta Doramas 2012.
Vídeo oficial de la Ruta de Doramas.
Crónica de la carrera del blog Trail Icod.
Y otra crónica, desde los primeros puestos de la carrera: Juan Fuego.

Mi propio álbum de fotos, sacadas durante la carrera.
Y muchísimas fotos más, de muchísimos fotógrafos y fotógrafas (gracias!) que nos permiten volver a disfrutar de la belleza de esta gran carrera:
188 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Maribel Zerpa.
447 fotos de la Ruta Doramas 2012, de patea San Borondón.
591 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Juan Sosa.
716 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Jose Miguel Benitez.
623 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Jose Miguel Benitez (2).
265 fotos de Alberto Cardona.
364 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Carucat.
284 fotos más de Carucat.
521 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Iván León Santiago.
113 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Ignacio Ramírez Armas.
195 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Román Aguiar Suárez.
104 fotos de la Ruta Doramas 2012, de Jose Manuel Rodríguez.
Siete álbum de fotos de Ángeles Castellano en facebook: ruta Doramas 1ruta Doramas 2ruta Doramas 3ruta Doramas 4ruta Doramas 5ruta Doramas 6ruta Doramas 7. (17/12/2012).


3 comentarios:

  1. Felicidades por la carrera, la crónica y las fotos...Se nota que fue dura pero las imágenes son espectaculares

    saludos

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  2. Vaya carrera Pedro. Yo siempre he corrido en montaña en verano, pero todo el mundo dice que es mejor y más bonito en invierno. Estás cogiendo poco a poc mucha resistencia para aguantar tantas horas corriendo.

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  3. Carrerón Pedro, sólo terminar en La Ruta de Doramas ya me parece una heroicidad. De hecho dudo que llegue a hacerla algún día, no disfruto demasiado con cuerdas, pasos con agua y cosas así.

    Supongo que nos veremos en Agaete.

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