lunes, 10 de diciembre de 2012

Crónica Tamadaba Trail Tour 21km

El pasado sábado, 8 de Diciembre de 2012, participé en la III edición de la Tamadaba Trail Tour de 21km, organizada por el Club Rungosay, y que formaba parte y final del Circuito Adidas Trail Running.


En el Valle de Agaete me presenté, sobradísimo de tiempo para variar, deseoso de descubrir una prueba sobre la que había escuchado muchísimas alabanzas, e ilusionado por volver a pisar un pinar de Tamadaba que no recuerdo la última vez que lo visité.
No había tenido oportunidad de entrenar la prueba, incluso yo mismo estaba más que desentrenado, y es que desde la Ruta Doramas solamente había salido dos veces al parque romano a rodar, el resto de mi preparación se reducía a relajados paseos en bici e intensas sesiones de CrossFit.



Era una fría mañana, recién aparcado en el campo de fútbol de San Pedro, con el sol oculto por las imponentes montañas que rodean el Valle de Agaete, me entretengo en un último desayuno y en observar los que deduzco son los riscos de San Pedro, intentando adivinar la empinada zona de bajada desde el mirador, cuesta creer que haya un camino practicable en esas paredes tan verticales! Sandwich en mano escucho un bocinazo y caigo en la cuenta de que está arrancando la prueba para los titanes de la distancia larga, 45km! así que trato de sacar alguna foto pero son tan rápidos, y tan poquita la calidad de luz a esa hora, que solamente obtengo algunos borrones desenfocados. Reconozco en el pelotón a Roland y anda por allí también Manuel Robaina, mucha categoría en esa distancia.

Al poquito rato, en el mismo parking aparecen otros dos incondicionales de esto nuestro de sufrir y disfrutar a partes iguales la montaña, Mario y Miguel, que manejan información más de primera mano sobre la carrera y con los que se pasa el tiempo volando, en charlas y sin casi calentar los fríos músculos, hasta acercarnos a la hora de arrancar la prueba.

Y nos dieron las 9 de la mañana, y puntualmente arrancamos en estampida los cerca de 200 participantes en la media distancia. La primera mitad de la carrera es, según el perfil, básicamente subiendo todo el rato, pero resultó tener pequeños tramos intermedios de bajada que permitían descontar pulsaciones y recuperar un poquito las piernas. El trazado discurría por tramos de barranco y luego laderas intercaladas con algo de asfalto para volver rápidamente a la tierra y las piedras. De esa manera fuimos pasando por los Berrazales, cerquita del antiguo Hotel Princesa Guayarmina, pasando por el Mirador del Valle, para dirigirnos al Hornillo y alcanzar la Presa de los Pérez, sobre el kilómetro 7, donde se había instalado el primer avituallamiento. Un trozo de plátano, recargar bidones y arrancar para enseguida entrar al espacio natural del Pinar de Tamadaba.

Todavía quedan unos pocos kilómetros de ascensión, con un perfil más suave, zigzagueante y recubierto de pinocha que acolchaba la pisada, hasta alcanzar la cota más alta de la prueba, muy cerca del Pico de la Bandera. A partir de este punto hay que cruzar el pinar, pasando por la casa forestal, la zona de acampadas, los lavaderos... pudiendo correr cómodo sobre falso llano durante unos kilómetros. Desgraciadamente, a pesar de haber tenido muy buenas sensaciones en la subida, y haber mantenido un buen ritmo, nada más cambiar la inclinación reaparecieron mis mal acostumbrados calambres musculares en los gemelos, mandando al traste la planificación que me había ido haciendo de cómo afrontar la segunda mitad de la prueba. Cruzo el pinar corriendo y parando a estirar, caminando incluso a ratos, forzando pisar con el talón para mantener en tensión los gemelos y evitar los espasmos... lo miro por el lado positivo y decido aprovechar para disfrutar con las impresionantes vistas que me brinda Tamadaba, y para sacar unas cuantas fotos de recuerdo.


La parte de la carrera que discurre por el pinar no ha sido balizada con elementos artificiales, la organización del club Rungosay se ha currado todo un despliegue de mojones de piedras que hacen que tengas que correr muy atento, ya que son mucho menos visibles que las estridentes cintas que se suelen utilizar en las carreras. La iniciativa es fantástica, añadiendo un factor de orientación y descubrimiento que me resulta muy divertido.


Intento mantenerme siempre alejado de otros corredores para buscar la ruta por mis medios, sin la inercia habitual de seguir al participante que te precede, ojalá se popularice la idea... en esa soledad intencionada y en medio del pinar aparece de la nada el gran Manuel Lobelle, cámara en mano y animando con tanta ilusión que te hace sentir hasta importante, así vale la pena vivir la montaña!


Pasado el segundo avituallamiento, en el que no puedo resistirme a probar uno de los sandwichs de nocilla que han incorporado al clásico repertorio de frutas y bebidas, seguimos todavía en el pinar y en los últimos tramos corremos a ratos sobre piedras mojadas muy resbaladizas, sobre acequias y canalizaciones de agua rotas o bastante estropeadas que obligan a templar mucho la pisada para no llevarse un buen golpe. La pendiente es cada vez más descendente, en dirección al Mirador de San Pedro.


Ya es el último tramo, solamente queda descender me digo una y otra vez, pero ufff, vaya bajada! super técnica, no hay un tramo llano, un estrecho sendero de piedras mal encajadas y un tremendo desfiladero que asusta sólo de mirarlo. A pesar de ser ateo convencido el precipicio me tienta en algunos momentos a encomendarme a mi tocayo, pero logro evitar la invitación...
En esta zona me adelanta Miguel, calculo que al doble de velocidad que yo, es un campeón en los descensos! Y es que mis piernas no soportan casi los golpes contra las piedras y voy cada vez más despacio. Es la zona con más voluntarios de la carrera, en muchas de las curvas avisan de piedras sueltas, tierra, zonas resbaladizas... en pleno descenso alguien más abajo grita mi nombre y me saluda alegremente, pero no me atrevo a mirar no sea que me enrisque, resulta ser super Luisa, cargada con una mochila más grande que ella, que me anima con una gran sonrisa y me aporta fuerzas para correr un poquito más, mientras pienso la que le espera, si bajar ya es duro, subir debe ser terrible!


Pasada la peor parte, el camino se va nivelando, y terminan por fin las piedras para dejar paso a un sendero de suave tierra compacta. En la distancia se escucha ya la megafonía de la meta, no queda nada, hago acopio de fuerzas y afronto las últimas bajadas hasta enfilar una última y empinada cuesta de asfalto que desciende hasta el arco de meta. Según me voy acercando todo el mundo empieza a aplaudir, aplauden muchísimo, nada parecido a otras carreras, algo no cuadra... hasta que escucho unas pisadas rapidísimas a mi espalda y casi asustado del sonido voy a mirar y me rebasa a toda pastilla Matías Ojeda, a punto de coronarse ganador de la carrera larga y del circuito, había tardado justo una hora más en completar los 45 kilómetros que yo en hacer 21, espectacular!!! ya comprendida la causa de tanto aplauso, aflojo el ritmo para no meterme en plano y dejarle la entrada a meta limpia, lo veo finalizar sonriente y devolviendo al público los aplausos que le brindaban, mucho nivel!

Y finalmente hago mi discreta entrada en meta, he tardado 3 horas y 20 minutos, puesto 124 de 196 finishers, no está mal, me digo, para haber hecho media carrera con molestias en las piernas. Recojo la camiseta finisher, de categoría superior, y comparto con los amigos corredores el sabroso rancho canario que la organización nos ofrece para recuperar un poco las consumidas energías.


Es mi última carrera del año (exceptuando la San Silvestre) y no podía haber escogido mejor prueba para finalizar, con las vistas y los parajes más bonitos que he recorrido hasta ahora, y con una organización impecable y volcada en dar lo mejor para que todo saliera perfecto, y desde luego que lo consiguieron.

Dejo para otra ocasión, con pesar, la participación en la sureste XXL trail experience, pero a menos de una semana vista todavía tengo las piernas muy doloridas, y no la iba a poder disfrutar como quisiera.

Para terminar, unos cuantos enlaces a  fotos, vídeos, tracks, crónicas...

3 comentarios:

  1. Muy bien Pedro, otra más para la saca. En este año te has graduado como gran corredor de montaña. 2013 vendrá con nuevos retos, un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Felicidades por ese nuevo carrerón y por una magnífica crónica...Un gran año te has marcado....Seguro que el año que viene te veo en alguna pues después de la GCMaratón toca cambiar el chip y probaré nuevas experiencias montañeras

    saludos

    ResponderEliminar
  3. Muy currada la carrera, estas en la pequeña minoria capaz de hacer cosas así, felicidades.

    ResponderEliminar