miércoles, 22 de agosto de 2012

La noche mágica, la crónica

"Lástima que sea la única del año" pensé al poco de acabar la noche mágica, correr de noche es muy divertido! creo que fue la impresión mayoritaria entre los corredores que participamos en la 3ª edición de la carrera Miguel Martel, convertida  a nocturna e incorporada al circuito Trail Running, en el barrio de la Barrera, en Valsequillo.

Entreno nocturno la semana antes de la carrera.

Antes de la carrera participé en los dos últimos entrenos oficiales (uno diurno y otro nocturno) con lo que ya tenía una idea bastante detallada del trazado de la prueba. No así del protocolo previo a la misma, en las diurnas ya tengo mi propio ritual, horario para despertarme, qué desayunar... en este caso se trataba de hacer un almuerzo completo? almuerzo-merienda? merienda solamente? siesta?... muchos interrogantes que se complicaron por un problemilla de la organización, que tuvo que aplazar la entrega de chips al día mismo de la carrera, forzando a adelantar la hora de llegada a la zona de salida, aunque finalmente resultó una complicación menor y pudieron recogerse los chips con mucha facilidad.

A punto de arrancar!

La climatología acompañó, la noche totalmente despejada, y la temperatura agradable, tirando a fresca, nada que ver con los entrenos previos (el nocturno una semana antes comenzó con 32 grados). La carrera arrancó con fuerza, la salida por las calles del pueblo y la bajada al barranco de San Miguel se prestaban a un comienzo explosivo. En equipo con mi cuñada, y distraídos charlando con la familia que se acercó a ver el arranque de la carrera, iniciamos la carrera en los últimos puestos, y comenzamos adelantando unos cuantos corredores. Poco más de un kilómetro y ya estamos en el cauce del barranco de San Miguel, por el que avanzaremos otros 1000 metros en una pendiente ascendente suave que mantiene las piernas calentitas, la subida al casco de Valsequillo se realiza por un sendero bastante empinado y muy estrecho en el que caminamos lentamente en fila de a uno, ya arriba retomamos el trote y cruzamos el pueblo hasta la primera de las cuestas fuertes, otro kilómetro bastante empinado, seguido de un tramo de carretera en leve descenso que se agradece mucho, y en el que encuentro dos avituallamientos improvisados, montados por valsequilleros en las puertas de sus casas, y pregonados a voz en grito por los niños del lugar. En el primero como un poco de pasta de guayaba, riquísima, y en el segundo se me ocurre probar la limonada casera que ofrecían, se habría agradecido un poco de azucar... muy amarga, me llevo la acidez en la boca para un par de kilómetros... segundo y último tramo de ascensión, bastante llevadero, y según me acerco a la cresta del Montañón empiezo a notar algo que nunca había sentido en una carrera, siento frío! en mi habitual tendencia a llevar la ropa más ventilada posible, para mantenerme fresquito, echo de menos unas mangas con las que cubrirme los brazos, el viento me resulta gélido! en las zonas más expuestas.


En el punto más alto de la prueba han colocado el primer avituallamiento, bebo algo de isotónica, como un trocito de plátano y arranco el descenso, en solitario prácticamente, empiezo a experimentar lo que más disfruté en el entreno nocturno: la sensación de soledad en medio de la oscuridad que me rodea; una única luz que me va descubriendo el camino; esa percepción, distorsionada por las sombras y el polvo en suspensión, del relieve del terreno... y de repente, atasco! una caravana de unos 20 corredores corriendo despacio, justo en el arranque de la zona más técnica del descenso, en la que adelantar parece casi suicida, el ritmo de la cabeza es casi cansino, demasiado conservadores van anunciando cada obstáculo que se encuentran... en los momentos que se ensancha un poco el camino nos agolpamos intentando adelantarnos, jugándonos el tipo, por detrás se agolpan más corredores mientras por delante cuesta avanzar. Después de varias tentativas reordenamos el grupo y los que tenemos ganas de hacer un poco el cabra nos lanzamos ya sin impedimentos sendero abajo. Finalmente se me ha hecho corta la bajada y ya estamos, todavía descendiendo, pero por carretera primero de cemento y luego de asfalto.
El segundo avituallamiento, líquido, da paso a una última bajada un poco incómoda al cauce de otro barranco, y una última subida por senderos nos lleva hasta la carretera de entrada al barrio de La Barrera, cruzar la avenida principal hasta el parque y finalmente meta!


Puesto 192 de 262 finishers, 2 horas y 6 minutos... no me quejo, mes y medio sin salir a correr, salvo los dos entrenos oficiales, y medio lesionado de una mala postura en el gimnasio, aunque finalmente no sentí que me afectara a la hora de correr, tengo que dar el resultado por bueno, y concienciarme de volver al hábito que ya tenía medio cogido de correr varios días por semana.

Ya en la zona de descanso, y tras recoger la generosa bolsa del corredor (queso, berros, miel de flores, una sudadera...) reconozco a Manuel Robaina (objetivo42k.com) al que estoy pendiente de saludar desde hace ya meses; nos presentamos y comentamos la carrera, aunque dedica la mayor parte del tiempo a narrar, con ojitos luminosos, las anéctodas del estreno como corredor, con dos añitos, de su hijo Iván. Un placer conocernos y espero coincidamos en muchas más en el futuro!

Un ratito de estiramientos y recuperación saludando a la gente conocida, Roland; Miguel y Mario; Jenny, Carlos y Mario compañeros del anterior gimnasio ... y más gente de la que todavía no me he aprendido los nombres... recogemos y nos llevamos para luego la cena servida por la organización, pasta, papas arrugadas y pata asada, buenísimo todo!

Ya pasada la carrera, y revisando el calendario de próximos eventos, estoy apuntado en la Tres Valles Trail 22km en Valleseco, y me tientan la Mini Trail del Norte de Carucat (19km), la Ruta de los Molinos en San Mateo (28km) y la siguiente prueba del circuito, la contrareloj del día 30 de septiembre, y luego Artenara Trail y la UTGC... demasiadas carreras seguidas, pero me está costando descartar alguna, todas tienen una pinta espectacular!

Algunos enlaces externos:
- Clasificaciones de la carrera.
- Vídeo en dropbox.
- Vídeo salida de la carrera en facebook.
- Álbum de fotos en facebook, otro más.
- Álbum de fotos en google+ de Antonio García.
- Crónica en la web de los bichillos.
- La crónica más precoz, y la crónica del orgulloso progenitor.
- 148 fotos de Alberto Cardona, de Tamadaba entre semana.
- 178 fotos de Teresa Pérez en google+.
- Vídeo oficial de la noche mágica.

2 comentarios:

  1. Jejeje sensación de soledad en la oscuridad,... agradable? jejeje no se yo, jajaja Felicidades por la carrera,, y por volver a correr de nuevo.
    saludos!

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  2. La verdad es que arriba hacía mucho frío, íbamos muy sudados por la humedad y el aire cortaba. Fue muy buena idea la sudadera finisher.

    Por fin nos hemos visto las caras, se te veía muy contento, vas con mucha ilusión a las carreras. Así estás que te apuntas a todas.

    PD: Gracias por los enlaces.

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